top of page

Un año para reconstruir con Dios de la mano

  • Foto del escritor: Adorarte
    Adorarte
  • 21 ene
  • 2 Min. de lectura

Comenzar un nuevo año siempre trae expectativas, sueños y también preguntas. Muchos iniciamos el 2026 con esperanza, pero siendo realistas, sabemos que en el camino también pueden aparecer dificultades, oposiciones y momentos que nos reten la fe. Sin embargo, hay una verdad que nos sostiene: cuando caminamos tomados de la mano de Dios, todo se hace más llevadero.

La historia de Nehemías capítulo 4 nos recuerda que reconstruir no es fácil, pero sí posible cuando Dios está en el centro. Nehemías tenía una misión clara: restaurar las murallas de Jerusalén. No solo enfrentó ruinas físicas, sino también burlas, oposición y palabras cargadas de desánimo por parte de enemigos como Tobías y Sanbalat. Ellos intentaron sembrar miedo, vergüenza y frustración… pero Nehemías hizo algo poderoso: llevó el baldón delante de Dios.

“Oye, oh Dios nuestro, cómo somos objeto de su desprecio, y vuelve el baldón sobre su cabeza…”Nehemías 4:4

Nehemías no se defendió con sus propias fuerzas ni respondió con ira. Él oró. Entendió que las cargas, las palabras hirientes y los ataques no se devuelven con la misma moneda, sino que se entregan en las manos del Señor. Dios se encarga de la justicia, y nosotros seguimos edificando.


Reconstruir en medio de la dificultad

Así como Jerusalén tenía murallas rotas, muchos de nosotros comenzamos este año con áreas que necesitan ser restauradas:

  • Relaciones quebrantadas

  • Sueños pausados

  • Fuerzas agotadas

  • Fe golpeada

Pero la enseñanza de Nehemías es clara: la obra continuó a pesar de la oposición. El pueblo trabajaba con una mano en la obra y la otra confiando en Dios. Eso nos recuerda que no negamos las dificultades, pero tampoco les damos el control.

Un 2026 tomado de la mano de Dios

Este nuevo año es una invitación a:

  • No soltar la mano de Dios, aun cuando el camino se complique.

  • Entregarle a Él el baldón, las ofensas, el cansancio y las cargas.

  • Seguir edificando, aunque haya ruido alrededor.


Cuando Dios va con nosotros, el peso se reparte, el dolor se sana y la esperanza se renueva. Tal vez no todo será fácil, pero sí será más soportable, más ligero y más lleno de propósito.


Que este 2026 sea un año donde, como Nehemías, decidamos confiar, orar y avanzar. Porque con Dios, las murallas se levantan, la fe se fortalece y la bendición nos acompaña.

Seguimos construyendo juntos, de la mano de Dios. ✨

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Adorarte Radio
00:00 / 01:04
bottom of page